Es Enero, acaban de pasar las navidades.... La vuelta a Ginebra y la rutina se hace dura... Han sido unas vacaciones largas y la desconexión es total así que para llevarlo mejor no hay nada como juntarse con Los Chavales justo el finde después de volver de Gijón.
Jaime y Sergio ya tuvieron buenos presagios desde el avión.... las vistas de los Alpes desde las alturas impresionan.
Las nevadas de los últimos días junto con las buenas previsiones meteorológicas sugieren un gran fin de semana por delante. Hace frío en Ginebra pero aún así aprovechamos la tarde para dar un paseo y tomar unas cañas mientras esperábamos a Mateo
Y Mateo llegó.... Como buen suizo en tren, con las botas y los skis al hombro y una pequeña mochila para sobrevivir el finde. Grande Mateo!.
De camino a casa Sergio se fijó en algo que veo todos los días pero que jamás me había parado a analizarlo con calma y la verdad es que tiene su chica (creo que no necesita traducción...)
Era tarde, apetecía charlar y tomarse una última cerveza pero ir pronto para la cama para aprovechar el día siguiente, así que tocaba cena en casa. Habíamos previamente hecho la compra en el COOP
Es sabida mi afición a cocinar o mejor dicho a hacer cenitas en las que uso a mis intrépidos invitados para practicar... El caso es que pocas veces había "entrenado" con Los Chavales así que aproveché la ocasión para hacerles mi guacamole y unas berenjenas rellenas, todo muy sano! De todo se aprende y esta vez el "learning" fue que el tabasco caduca y claro los fans del picante enseguida se dieron cuenta que ese tabasco era más vinagre que tabasco... Cena y pa la cama!.
Al día siguiente no hubo necesidad casi de poner el despertador, madrugamos porque todos teníamos unas ganas locas de ponernos los esquís. Las opciones eran varias pero buscando un poco de diversidad sugerí skiar el sábado en Francia y dejar una estación suiza para el domingo para que a Mateo no se le haga tan largo el viaje de vuelta.
Las Portes du Solei, con Avoriaz como estación estrella, fue nuestra elección para el primer día. Para evitarnos unos 38 km de carretera decidimos dejar el coche en Morzine. Sergio y Jaime fueron a alquilar y Mateo y yo a por los forfaits. Morzine está unida a Les Gets pero para ir a la otra parte de Las Portes du Solei había que atravesar el pueblo con un trenecito....
El paisaje, los remontes, la nieve y sobretodo la compañía espectacular!
Mención aparte es la pista preparada para freeride, con saltos, entre pinos y animada por.... como ya teníamos pocos pues más!!! ;-)
Había una tirada para volver a coger el huevo que nos llevaba de vuelta a Morcine y esa vuelta nos tenía reservada una puesta de sol y unos paisajes espectaculares.
Gran primer día de ski pero todavía quedaba otro tanto para disfrutar... Había sido una jornada dura, madrugón, 6 horas de ski, coche... así que decidimos parar a hacer la compra y repetir cena en casa.... En esta ocasión Mateo prometía hacer pasta al más puro estilo italiano; carbonara y putanesca. El Jose colaboraría con una de sus tortillinas de puerros y pronto para la cama que somos niños buenos, demasiao buenos....

Al día siguiente tocaba un poco más de coche, tocaba coger la autopista suiza, pasar Lausanne, Montreux y llegar al Valais. De allí dirección Verbier hasta Le Chable donde aparcamos para volver a ahorrarnos unos cuantos kilómetros. En el parking nos encontramos con un español: Nachete. Es ese tipo de personas que parece que sabe de todo así que allí estuvimos escuchando sus consejos sobre la estación, sobre alquiler de material, sobre cursos de avalanchas...... Vivía en Lyon y trabajaba para una revista de ski, una de esas personas que con las que se te queda la cara de tonto y te preguntas.... que coño hago yo 8 o más horas todos los días metido en una oficina... Prefiero pensar que es todo mentira...
Pero el día volvía a ser espectacular así que a disfrutar....
Es una estación espectacular por muchas cosas... Es el primer sitio donde veo un remonte que tiene a la vez sillas y cabinas.... Es el primer sitio donde veo que un mismo remonte da servicio a dos valles distintos: la silla donde subías no bajaba al valle de donde venías sino que bajaba al valle siguiente y luego volvía a subir. Es una estación de nivel, allí las pistas rojas son rojas de verdad y las negras, negras de verdad. Los itinerarios me recuerdan a los de St Anton, pistas balizadas pero sin pisar donde la gente baja por donde puede, grandes desniveles, pasillos con paredes de nieve a tus lados de varios metros, medias laderas de quitar el hipo....
Itinerario de bajada al pueblo de Verbier
Los Chavales con el pueblo al fondo....
Es muy de Ginebra lo de alquilarse un chalet en Verbier para la temporada de ski.... ahora toca conocer, conocer y conocer pero quien sabe algún día.... Desde luego chulos son un rato....
Gran finde, poco más se le puede pedir....